Víctor Casco, precandidato a legislador suplente en CABA por el Partido Federal: "Tercerizados S.A: Lo que ni el gobierno ni los gremios ferroviarios quieren que los pasajeros sepamos"
Víctor Casco, precandidato a legislador suplente en CABA por el Partido Federal: "Tercerizados S.A: Lo que ni el gobierno ni los gremios ferroviarios quieren que los pasajeros sepamos"
Víctor Casco, quien es integrante del Partido Federal en CABA y precandidato a legislador suplente en CABA, nos habló sobre los Tercerizados en el ferrocarril.
"Al transitar diariamente por cualquier estación ferroviaria del AMBA, uno puede tener contacto con cualquier empleado de Trenes Argentinos (considerando cualquiera de las líneas que la empresa operadora estatal administra, por supuesto), pero hay un importante detalle al que el pasajero, al menos en el caso de no tener un ojo entrenado y la necesaria información, desconoce y que vamos a poner sobre la mesa".
"A simple vista, uno puede ver dos clases de empleados, mas allá de la tarea que desempeñe: el que lleve uniforme de Trenes Argentinos y el que porta indumentaria de una empresa privada. De notar ésta diferencia, uno puede pensar que se encuentran haciendo tareas diferenciadas, unos cumpliendo tareas operativas concretamente ferroviarias y otros, ocupándose de alguna tarea o función específica para la cual son convocados y no mas que eso, sin tener mayor injerencia en la operación ferroviaria que la tarea a la cual se encuentren abocados, pero…la realidad es otra (y muy diferente)".
"Empresas como Ci5, MCM, Comahue y Líderes, realizan el servicio de seguridad privada en las Líneas Sarmiento, Roca, San Martín y Mitre, en condiciones sumamente inferiores a las que les correspondería según lo establecido por el Convenio Colectivo de Trabajo ferroviario, a lo cual hay que sumar a parte del personal de TMH, que se encuentra prestando servicio por medio de agencia, con lo cual, pese a ser parte del plantel que presta servicios en el taller Retiro de la Línea San Martín, no dependen directamente de la multinacional de origen ruso que llegara hace no mas de 3 años al país y que tiene a su cargo, además del citado taller de Retiro, el de Mechita (Bragado-Bs.As), así como bases en San Lorenzo (Santa Fe) y Cevil Pozo (Tucumán), empresas que intentan mostrar una calidad que no siempre se refleja en la calidad de vida de la gente que pone su fuerza de trabajo al servicio de empresas en donde terminan siendo sumamente maltratados, tanto física como psicológicamente, e incluso, también desde lo económico, punto cúlmine para que un empleado decida retirarse, tanto de la empresa, como de la actividad en si".
"Lo que creen los “responsables” de empresas como Trenes Argentinos (que no son los únicos en caer en éste error) es que subcontratar servicios que ellos mismos deberían garantizar es mucho mas económico que prestarlos con propio personal. Desconocen que, en economía, existe el concepto de “punto de equilibrio”, del cual se desprende la comparativa de comprar vs. Fabricar, análisis que no realizan, no solo porque no lo conocen, algo esperable en un Licenciado en Ciencias Políticas (como Martin Marinucci, presidente de Trenes Argentinos), pero que deberían incorporar de estar debidamente asesorado por el sector económico de la empresa que comanda, aunque en realidad no es difícil imaginar las verdaderas razones: el recaudar, sin importar mas nada que la recaudación para el bolsillo propio, nada mas importa, ni la gente involucrada (tanto personal de empresas de seguridad como el pasajero mismo) ni tampoco importa la seguridad a bordo de las formaciones ni en las estaciones, con consecuencias que pueden llegar a ser irreparables".
"Lo que indican de manera contundente los libros de economía mas fundamentales en la carrera de cualquier contador público, licenciado en administración o licenciado en economía que se forme en las aulas universitarias como las de la UBA, es que debe tenerse en cuenta el costo de fabricar el propio producto, así como el de derivar su fabricación en un tercero, dado que ésta opción incrementa el costo de producción (considerando, mínimamente, el margen de rentabilidad que pretenda obtener el fabricante al que se encomiende la producción), pero que puede llegar a ser recomendable si la calidad de éste tercero supera a la propia o si la planta se encuentra al tope de su capacidad de producción y necesita algún alivio que solamente pueda dar un tercero al que se le pueda encomendar una parte de la fabricación, lo cual deja de ser aconsejable en el caso de que el costo del tercero supere al propio y/o la contratación del mismo no se justifique en virtud de la capacidad de planta y la demanda que se tenga para un momento determinado".
"Pero si hay algo con lo que DE NINGUNA MANERA se puede jugar es con la gente, con quienes ponen su fuerza de trabajo al servicio de la empresa, no puede ser admisible que un empleado de la propia empresa perciba el 100% de lo indicado por el Convenio Colectivo de Trabajo (acuerdo al que arriban tanto la parte empresaria como la parte gremial, representando a los trabajadores, debidamente homologado por la autoridad de contralor en el ámbito laboral) y que otro, también al servicio de la empresa, pero perteneciente a una empresa subcontratada, perciba el 50% del mismo Convenio Colectivo de Trabajo, dado que éste empleado “no es de planta permanente”, lo cual termina trazando una inaceptable línea que, no solo separa “empleados de primera” y “empleados de segunda”, sino que va en contra de lo que la mas básica dignidad humana puede aceptar, sin contar lo que las comparaciones con la canasta familiar o, incluso, el haber de un jubilado, pueden llegar a decir si se comparan cifras".
"Es por ello que debe pensarse mas que seriamente en un fuerte cambio de rumbo, no solo con un cambio de nombres, sino con un verdadero golpe de timón que cambie ideas, espíritu y permita lograr los verdaderos objetivos de las empresas nacionales, que se solventan con recursos del conjunto de la sociedad y que deben brindar un servicio de excelencia, donde la calidad sea el objetivo principal y la misma se mida a traves de la satisfacción del usuario con un servicio que, hoy por hoy, deja bastante que desear, tanto en la cantidad de kilómetros que abarca una deteriorada red ferroviaria nacional, como en la velocidad a la que circulan las formaciones y los tiempos de viaje ofrecidos al pasajero, lo cual aún no termina de poner al ferrocarril a la verdadera altura del medio de transporte competitivo que debería ser, si bien el mismo es la opción mas económica y segura en lo que hace al transporte terrestre, en especial si se consideran los faltantes mas acuciantes del servicio de pasajeros (en especial a larga distancia).
A la falta de servicios a destinos de alta demanda, como Mendoza, Posadas, Corrientes, Paraná, Santa Fe, Neuquén, Resistencia (Chaco), Carmen de Patagones, Neuquén, Salta, Jujuy, Formosa, La Rioja, San Juan y Catamarca, también deben sumarse la falta de conectividad directa con destinos como San Carlos de Bariloche, hoy alcanzable solamente con una tediosa combinación de tren hasta Bahía Blanca, bus desde ésta hasta Videma y el servicio de Tren Patagónico desde ésta hasta San Carlos de Bariloche, algo que puede insumir hasta una semana de viaje, lo cual impulsa a cambiar tan tedioso recorrido por un avión o hasta a arriesgarse, tanto física como económicamente, en un igualmente tedioso viaje en auto".
Para finalizar, Víctor Casco agrego:
"Sin embargo, deben sumarse otra clase de faltantes, como la ausencia general de bandejas automovileras, el aún limitado uso de la tecnología en la comercialización de pasajes (pese a que se ha implementado una app que aún no se torna todo lo conocida que debería ser) y la falta de programas específicos para discapacitados, viajes de contingentes (en especial egresados de escuelas primarias y secundarias), grupos que demandan una atención que contemple sus muy específicos requerimientos, algo que países como España tienen más que resuelto, incluyendo el equipamiento necesario para cumplir dichos servicios con el mayor grado de calidad, mas considerando que el bienestar de discapacitados y menores es algo severamente controlado por leyes que deberían salir de los libros y las letras muertas, hacia aquellos ámbitos donde deben ser".